Así lucía la primera parada en la que salí a la calle a buscar a nuevos corazones a los que acompañar con las haditas, recién nacidas, dispuestas a guiar y proteger.
Abril de 2008.
El sutil mundo de las Hadas nos acompaña durante toda nuestra existencia. Dicen que cuando alguien deja de creer en ellas, una hada muere... no dejemos que esto pase y ayudémoslas en su hazaña de crear un mundo mejor. ...NUNCA DEJES DE CREER EN LAS HADAS...